1. Prepara el depósito y la boquilla
Usa agua a una temperatura cómoda y coloca la boquilla indicada por el fabricante. Si es tu primera vez, selecciona un ajuste bajo antes de encender.
2. Inclínate sobre el lavabo antes de activar el chorro
Introduce la punta en la boca, cierra parcialmente los labios y deja que el agua salga hacia el lavabo. Esta postura reduce salpicaduras y te permite controlar mejor el recorrido.
3. Recorre la línea de la encía y pausa entre dientes
Avanza de forma ordenada por la boca sin clavar la punta en el tejido. Waterpik indica orientar la punta hacia la línea gingival y hacer una breve pausa entre dientes; otros fabricantes pueden variar, así que consulta el manual.
4. Vacía y deja secar
No guardes agua estancada en el depósito. Vacía el aparato después de usarlo y sigue las indicaciones de limpieza del fabricante para depósito, boquilla y circuito interno.
Frecuencia, tiempo y presión: evita reglas universales
La limpieza interdental debe formar parte de una rutina regular, pero la duración exacta y el nivel de presión dependen del aparato, la boquilla y tu situación bucal. Empieza en un nivel cómodo y sigue el manual; si existe una indicación profesional específica, debe prevalecer.
Si tienes ortodoncia, implantes o sensibilidad
La técnica y el accesorio pueden cambiar. No uses una intensidad que te resulte dolorosa y sigue las indicaciones de tu profesional dental cuando exista una situación clínica concreta.